APRENDE MAGIA- GEORGES MÉLIÈS

La magia y el cine son dos artes que desde finales del siglo XIX han estado conectadas. 

En palabras de Juan Tamariz

“El Cine: Espejo de los sueños en imágenes, La Magia: Espejo de los sueños con personas reales”

Esta conexión se debe en gran parte al cineasta e ilusionista George Méliès.

George Méliès nació en Paris en el siglo XIX, en el año 1861. Tuvo una buena infancia, pues su familia que tenia un buen estatus social. Su padre tenia un negocio de calzado, que proveía a la alta sociedad francesa.

Gracias a este negocio la familia podía vivir bien, y disfrutar de algunos privilegios. Sin embargo George no tenia intención de continuar con el negocio de su padre.

Sus padres, intentando crearle un interés por el mundo del calzado, lo mandaron a Londres para que aprendiese Inglés y posteriormente ayudara a su padre con el negocio familiar, pero este viaje solo hizo que despertar su interés en la magia.

Lo que ocurrió en Londres, es que Méliès, apasionado por las artes, y debido al desconocimiento del idioma, comenzó a frecuentar espectáculos de magia en el Egipcian Hall, sala dirigida por el celebre mago John Nevil Maskelyne. Los espectáculos de magia eran muy visuales y cómo sabéis la magia tiene un lenguaje universal, por lo que Georges podía disfrutar de la magia sin necesidad de hablar inglés.

En Londres tuvo contacto con un de los grandes magos de la época Jhon Nevil Maskelyne, del cual aprendió muchas cosas.

Siempre estuvo interesado en las bellas artes, sobretodo en el dibujo y la poesía. Hasta que descubrió la magia e ilusionismo.

Durante estos años aprendió mucha magia, que posteriormente le seria muy útil en su carrera como mago y cineasta. Tras esta experiencia en Londres regresó a Paris, donde sus padres le insistieron en que continuase con el negocio familiar.

Georges quiso ingresar en la escuela de Bellas Artes, ya que sus intereses siempre giraron en torno al arte, pero su familia no se lo permitió y prácticamente le obligaron a ingresar en el negocio familiar.

Pasados unos años, cuando su padre se retiró del negocio, Méliès decidió dejar el negocio familiar y vendió su parte a sus hermanos.  En el año 1888 con el dinero que obtuvo de vender su parte, compró un teatro, y no cualquier teatro, el Teatro Houdin, un lugar lleno de magia, en el cual el mago Robert Houndin representó muchas de sus funciones.

Durante varios años realizó distintos espectáculos, no solo de magia, también realizó proyecciones de linterna mágica, sombras chinas e incluso representaciones teatrales. Además de dedicarse al mundo del espectáculo, estuvo trabajando en un periódico como reportero y dibujante.

Fue un apasionado de los artilugios mecánicos, y esa pasión por la mecánica le llevo a descubrir algo que cambiaria la vida.

En Diciembre de 1895, los hermanos Lumière presentan el cinematógrafo, un invento que revoluciono la historia tal y como la conocemos.

George Méliès fue invitado a la presentación, ya que por aquel entonces era un hombre muy popular. En esa presentación se proyecto la primera película de la historia.

Eran la grabación de unos trabajadores saliendo de la fabrica y la llegada de un tren.

Esto impresiono mucho al público y sobretodo a Méliès, que inmediatamente quiso comprar la maquina.

El padre de los Lumière le dijo a Méliès que no estaba en venta, y puntualizó diciendo que era un invento curioso en cuanto a la parte científica, pero que a nivel comercial no era algo del que esperasen mucho éxito (No fue un gran visionario).

Los Lumière inventaron el cinematógrafo, pero no lo explotaron lo suficiente. Sin embargo, un año después Méliès se hizo con un aparato similar fabricado por el inventor Robert William Paul, y tras comprarlo en Inglaterra, en el año 1897 montó el primer estudio cinematográfico en Europa.

Compró un edificio, fabricó los decorados, y creó su propio teatro, donde realizó numerosas representaciones que grabó en video.

Sus primeras reproducciones eran muy sencillas, pero a medida que pasaron los días sus películas comenzaron a tener un carácter dramático y teatral.

En 1896 creó una productora, Start Film. Era un momento en el que los actores de teatro no querían actuar en el cine, y la mayoría de actores eran figurantes.

Fue el primero en crear películas que contasen algo, quería entretener al público. Era un hombre muy creativo que tenia muchas ganas de contar sus historias. Ademas de ser el primero en contar historias a través de la pantalla, fue pionero en los efectos especiales. De forma involuntaria descubrió él Stop Trick.

Lo descubrió un día de forma accidental cuando estaba grabando una calle de Paris y se le estropeó el motor de la maquina, cuando revisó la grabación se dio cuenta de que había un salto en la imagen e inmediatamente su mente creativa vio un posible uso para hacer efectos de magia en sus películas.

Desde que adquirió la maquina hasta que abandonó la industria del cine transcurrieron 17 años, en los que rodó más de 500 películas, entre ellas una de las más importantes, “Viaje  a la luna” una película que tiene una duración de unos 14 minutos.

Tardaron 3 meses en rodar esta película, que es una de la grandes obras de la historia. Esta película esta inspirada en la obra de Julio Verne.

Fue un éxito absoluto y cómo pasó con otras de sus películas, fue copiada y distribuida sin su consentimiento, por lo que Méliès no obtuvo muchos beneficios.

Cuando intentó distribuir su película por Estados Unidos, se dio cuenta de que todo el mundo la había visto, pues allí también la habían copiado y distribuido. Uno de los que la plagio fue Tomas Alba Edison, que se beneficio de las películas de Méliès. Edison decía que como él había creado las películas de 35 mm, todas las que películas que se grabasen en ese formato le pertenecían.

Durante algunos años trabajó para Edision, pero como ocurre hoy en día, con el paso del tiempo los gustos cambian, y pronto sus películas quedaron obsoletas. La gente prefería ver otro tipo de imágenes más reales, y no algo grabado en un estudio.

El plagio por parte de diversos creadores de obras de cine, fue uno de los motivos por los que tuvo que abandonar el cine. En 1923 tenia muchas deudas y tuvo que vender sus propiedades.

Dicen que tras un arrebato y debido a la crisis económica que vivía, decidió quemar toda su obra. Existen dos teorías, la primera dice que las quemó para sacar beneficio económico (vendiendo su material), pues las cintas estaban hechas de un material que al fundirse se podía reutilizar. La segunda teoría dice que quemó sus películas por la rabia que sentía al ver cómo todo su trabajo de los últimos 20 años se desvanecía como por arte de magia.

Durante 17 años, George Méliès rodó más de 500 películas, de las cuales muchas han desaparecido.

George Méliès desapareció del mundo del cine y el teatro y se ocultó en una tienda de juguetes en la estación de Montparnasse con su mujer Jehanne d’Alcy , que había sido una de las principales actrices en la mayoría de sus películas.

La invención de Hugo

Pasados unos años un famoso director Frances, le reconoció en la tienda y se propuso relanzar su nombre y dejarlo donde corresponde.

En el año 1931 fue reconocido con la legión de honor por toda su carrera. Desde 1946 se otorga el premio Méliès a la mejor película francesa.

George Méliès murió en Paris en el año 1938 dejando un legado único e irrepetible, uniendo por primera vez dos artes como la magia y el cine.


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